lunes, 26 de mayo de 2008

Achtung! Sahra Wagenknecht!

Ahora que el desánimo y el derrotismo atraviesan las decaídas facciones del progresismo, ahora que una congoja pequeñoburguesa invade a la cariacontecida izquierda, ahora que los defeccionados burócratas de antaño se entregan al chovinismo de los renegados socialdemócratas, hay todavía espacios para la ruptura, para la contestación revolucionaria, hay damas que recogen el testigo de los históricos ovarios en armas y se perfilan como sucesoras de Louise Michel, Rosa Luxemburgo o Tamara Bunke. Está pasando ahora, delante de nuestras narices, no hay que irse a Cuba o al cinturón industrial de Barcelona, sucede en el vientre mineral de Europa y su voz se oye en el acartonado parlamento europeo. Se llama Sahra Wagenknecht, hija histórica de Karl Liebknecht, sus estrógenos están teñidos de rojo y queremos un lugar en la trinchera, a su lado, siempre a la verita suya. Las guapas sin domesticar lo son más, y Sahra pertenece ya al motín.

En los últimos días ha sido la comidilla de la prensa por defender a Hugo Chávez, que ha comparado a la cancilleresa Angela Merkel con Adolf Hitler. Por supuesto la prensa seria (es decir, derechista) se ha echado encima de la bella Sahra, némesis de la Merkel, que anda pletórica exhibiendo esplendor de mamas en la ópera de Oslo. Quizá hay un punto de conexión entre las caderas feminoides del Führer y el experimentado look masculino de Angela, quien fue militante de las Juventudes Comunistas de la RDA y hoy jefa de la derecha alemana, es decir, una trepa desde la cuna, que ha apoyado campañas racistas en Renania y que no tuvo tantos escrúpulos democráticos al defender a Jörg Haider, famoso por su devoción filonazi.


La prensa educada está nerviosa, Sahra es como el acero de Stalingrado, y la tilda peyorativamente de estalinista mientras ella maneja sin despeinarse el vocabulario heroico de la vieja guardia roja. En su web hay armas dialécticas para enfrentarse al capitalismo y es una carismática vestal de Die Linke, un partido surgido de la unión entre el PDS (heredero del SED germano–oriental) y la WASG (el ala izquierda de la socialdemocracia alemana), que está en alza y es referente de la izquierda continental, lejos de terceras vías apestosas.

Sahra no tiene problemas en airear su ostalgie, la nostalgia de la RDA, donde nació en 1969 (se afilió al SED de Honecker en 1985), recita de memoria a Marx y a Goethe y tiene redaños para decir que la reunificación alemana fue el «núcleo de la contrarrevolución». Su mirada marcial custodia el vintage estalinista, y ha quitado el polvo a las viejas arengas, a la pedagogía roja. Su modelo político es la RDA de las décadas de los 60 y 70 y habla de socialismo y lucha de clases con desenvoltura. Su nombre es peligro y la Verfassungsschutz (la Oficina Federal para la protección de la Constitución) la tiene bajo vigilancia. En sus ojos de arrebatada impiedad roja se sublevan los parias de la tierra. Ha pedido nuestro voto para hacer de su partido el de Rosa Luxemburgo. Nuestro corazón ya lo tiene.

5 comentarios:

Mahmud Ahmadinejad dijo...

¡As-Salāmu `Alaykuma!

De todo el recorrido de este apreciable blog, este post es el que más nos ha conmovido. Die Linke, que a estas alturas va camino de convertirse (con permiso del PS de Marijnissen) en la gran esperanza blanca de la izquierda europea, tiene, además de Wagenknecht, quien, por cierto, se doctoró ahí es nada con una tesis sobre la influencia de Hegel en los manuscritos filosófico-económicos de Marx, y podemos ver en su página web solidarizándose con los obreros de Volkswagen; Die Linke tiene, decíamos, otra roja de los pies a la cabeza: Julia Bonk. Será cosa de la diferencia generacional entre Vd. y yo, pero yo reparé antes en esta joven diputada sajona, ossie por supuesto, que fue cortejada en vano por los Verdes, a los que dio calabazas. Actualmente dirige sus golpes contra el NPD (la extrema derecha neo-fascista) y la democracia cristiana por igual, razones por las que es atacada despiadadamente (como Wagknecht) por la prensa. En su página web (http://www.juliabonk.de/) puede verla Vd. sujetando graciosamente un bolígrafo cerca de su barbilla mientras planifica -qué duda cabe- el próximo ataque parlamentario que equilibre la balanza trabajo-capital y la incline decisivamente hacia el lado de los trabajadores.

Convendrá conmigo, Clovis, que éstas son las musas de la izquierda y no esos pálidos sucedáneos que por Madrid pululan. ¡Mujeres así ya no quedan!

Anonymous dijo...

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=67902&titular=lafontaine-clama-contra-la-otan-y-una-ue-neoliberal-

Clovis dijo...

Querido Mahmud, ¿conque Julia Bonk, eh, pillín? No hay tal diferencia generacional (Sahra me lleva unos añitos): Julia Bonk está muy potente, no me extraña que reparara en ella, conocía la imagen del bolígrafo. Toda ella me sugiere una alarma elemental que dice: pa'habernos matao.

Esas son musas, ya lo creo, y no los visajes de nuestras mustias progresistas. Vamos a tener que estar muy pendientes de Alemania. Otra vez.

Millana dijo...

A ver, ¿a que partido hay que afiliarse ahora? Mahmud y Clovis, deben ustedes reconducidme y señalarme el camino, necesito insignias brillantes, aprender himnos que emocionan al cantar y estoy carente de musas/os y según os leo son necesarias/os, no? Si es esta la que señalan la seguiré pero por favor haganme facil el camino, denmelo todo masticado y traducido.
Gracias.

MARIA ANTONIET dijo...

Tengo que dejar de leer sólo los periódicos del metro para poder debatir sobre este artículo.
Cordiales saludos.