viernes, 28 de marzo de 2008

Laurent Fignon, el profesor

Vamos a rendir un controvertido homenaje a Laurent Fignon, uno de los más grandes ciclistas de la historia e ídolo de mi infancia, quizá debido en parte a mis ganas de llevar la contraria a mis amiguitos y compañeros, que lo odiaban profundamente, como todos los aficionados españoles. Aún recuerdo esas acaloradas carreras de chapas en el patio del colegio y en la calle, cuando todavía podía hacerse tal cosa sin los peligros que hoy depara a los infantes lejos de la mirada de sus padres.
Fignon obtuvo el apodo de “El profesor” gracias a sus gafas de intelectual post-estructuralista, nada que ver con las espantosas gafas deportivas de sol que hoy acostumbran a verse en el pelotón internacional, esos parabrisas con patillas de iridio sin bisagras. Ese arcaísmo condecía con su aire culto. Además, en España siempre se ha sentido un odio ignaro por el “chico de gafas”, a quien siempre se ha mirado con desconfianza. A esta rareza añadía la de su origen urbano –era parisino–, inhabitual en un deporte donde la mayoría de los practicantes en la élite acostumbran a ser de origen rural, quizá porque un deporte tan duro necesita para su ejercicio una abnegación campesina (¡y un buen dealer! Como diría Guillermo Furiase: la puta droga). Además, Fignon era francés, la condición infame, el grado más ínfimo en las jerarquías patrias de maldad. Yo, un niño con gafas afecto a cierto afrancesamiento izquierdoso, no podía sino ver con simpatía a aquel elegante corredor. La franja de la siesta veraniega española, de manteles con moscas, se adornaba de inquina antifrancesa. Los locutores no ocultaban su desprecio por el gabacho. Consiguió la victoria en el Tour del 83 por delante del magnífico Bernard Hinault, el ciclista francés con el mejor palmarés de la historia. En la siguiente edición volvería a conseguir el maillot jaune y subir con él a lo más alto del podio de los Campos Elíseos. El chovinismo galo pareció encenderse de nuevo con el ídolo, destinado a marcar una época en la grand boucle, pero una lesión en la rodilla le impidió volver a reeditar su victoria.


En el Tour del 89, el arrogante rubio avefénico pareció renacer de sus cenizas, y le faltó bien poco para conseguir su tercer Tour. Llegó como líder a la última etapa, la contrarreloj con final en París, pero terminó perdiendo frente al norteamericano Greg Lemond por tan sólo ocho segundos, la diferencia más escasa en la historia de la carrera. Al entrar en la meta, el gruñón rompió a llorar como un niño. Fue como cuando los nazis entraron en París, toda Francia llorando. Aún recuerdo aquella emocionante imagen. Quizá fue la bofetada definitiva al gaullismo –tan hostil al atlantismo–, o la patada final al esfuerzo romántico: se dice que Fignon perdió porque su coleta perjudicó su aerodinámica, la misma que el americano favoreció gracias a un aparatoso casco y un manillar de triatleta. La tecnocracia acaba con todo.


Fignon era realmente antipático, uno de esos héroes estoicos que despreciaba el “caer bien” y que no tenía empacho en afirmar que los colombianos –apodados los escarabajos– jamás ganarían el Tour porque eran una raza inferior. En España nunca se perdonó el estigma de su francesidad, ni su fobia napoleónica a las etapas pirenaicas, donde se emboscaba la guerrilla ciclista española, pero ha habido pocos corredores con más clase. Quienes le conocieron dicen que esa imagen no se correspondía con sus dulces maneras en privado. Lemond inauguró una nueva era de corredores máquina, expertos chuparruedas que lo daban todo en la cronometrada. El aburrimiento, vamos. Y eso que al americano la suerte nunca le acompañó: fue disparado accidentalmente en el pecho por su cuñado mientras cazaban en California, y su mujer se puso de parto el mismo día del accidente. Ganó el Tour del 89 con restos de perdigones en el cuerpo.

Pero el ineducado Fignon siempre será el más grande. Aunque a la prensa española le joda. Sólo las más grandes rockstars pueden concentrar su desprecio en un salivazo.



El Tour expresa y libera a los franceses a través de una fábula única donde las imposturas tradicionales (psicología de las esencias, moral del combate, magicidad de los elementos y de las fuerzas, jerarquías de los superhombres y de los domésticos) se mezclan con formas de interés positivo, con la imagen utópica de un mundo que busca obstinadamente reconciliarse con el espectáculo de la claridad total de las relaciones entre el hombre, los hombres y la naturaleza.” (ROLAND BARTHES)

lunes, 24 de marzo de 2008

I'm Going to Tell You a Secret (suspirito)

Hola, soy Millana y los que me conocen saben del complejo académico que me atormenta, del vergonzoso dolor y el sentimiento de inferioridad que me produce no haber pasado por la universidad.
Vale que tengo amigos universitarios que condescienden a hablar conmigo y que poseen la dulce amabilidad y la sensibilidad necesaria para no señalar las lagunas culturales que me separan de ellos y hacen como si no importara.
En la tómbola del mundo he tenido mucha suerte y he dado con bio-seres que colaboran en la forja de esta ilusión de pertenencia a un grupo cultural y treinteañero, grandes personas que me dicen que lo importante es la forma de ser y que mi calidad humana es suficiente para contar entre sus filas.
Pero al mismo tiempo no puedo, sería injusto, dejar de ser consciente de que siempre seré una mascota para ellos, mi otredad me delata y algunas veces cuando les escucho hablar de sus becas, de las cátedras, los profesores sustitutos y las semanas blancas, en mi cara se percibe, no alcanzo a disimularlo, un suave sonrojo. Y sé que me miran de reojo. Alza su vuelo el petirrojo.

Soy la cojita de Platero y Yo, la que sigue renqueando a gran distancia a los niños del pueblo, tan ligeros, tan risueños, y les grita con su hilito de voz: esperarmeee, esperarmeee...

Y hoy reconozco aquí, públicamente en el Blog Mildred, que la universidad es el fetiche que acaricio avergonzada en la fria soledad de mi cuarto de soltera, que paso noches fantaseándola, idealizando y recreando un mundo que me fue vedado por el fracaso escolar.

Y ésta es mi pornografía:



Ésta es mi fantasía favorita, en ella yo soy la del vestido rosa (Ay Dios mio, que corte).

Y ésta sería, en un mundo ideal, la respuesta a mis plegarias:

miércoles, 19 de marzo de 2008

Estrógenos a la derecha

El horizonte político que viene presenta nubes conservadoras, y el chaparrón lo traen las féminas. El varón está cansado y sólo comparece en las gradas de la arena deportiva para manifestar sus ideales de violencia, mitigados en la posmodernidad por el bienestar y el aburrimiento decente frente al televisor de plasma. Ellas han sido las últimas en llegar y quieren un trozo. Ellas mandan o tienen al menos los redaños de esgrimir una agresividad mal vista en el otro género. Tienen a Hillary o Thatcher por modelo.
Los estragos del progresismo aún perduran en el look del socialismo español, en la montura de sus gafas y sus peinados, pero es tan sofisticado como el `popular´ si nos atenemos a la pasarela política de Carmen Calvo (“la cultura no puede ser gratis”) o la reconversión (aún más heroica que la de los astilleros) de ZP a manos de Elena Benarroch. Sin olvidar el aire de espartana antifemineidad de Marie Duru-Bellat, asesora ilustrada de aquél, con aires de lesbiana leída.
Pero ese será tema para otro momento. Ahora vamos a ocuparnos de las chicas que abastecen, o abastecieron, las prietas filas de la derecha, que por ser española es también, y sobre todo, paleoderecha. La mediocridad es más dulce con estrógenos, el arribismo tiene en ellas mejor bouquet y nadie podrá censurarlas por querer ser como ellos.
Seguro que en esta legislatura las vestales de la crispación nos regalarán con su arte. Aventuramos aquí una selección personal e injusta.

Esperanza Aguirre
Muy por delante de todas. Aún se recuerda su polémica sobre la caca de lince ibérico en Madrid, depositada según ella por las hordas rojas con objeto de paralizar las obras de la carretera de los pantanos. Lo más llamativo ha sido su reinvención personal, pasando de ser una señora simpática de pocas luces a una feroz liberal que se las da de lista. Durante una visita al colegio público Dulce Chacón, Espe tuvo el arrojo de preguntar a la madre de la escritora que daba nombre a la escuela: “¿Dónde está Dulce, en Cuba? ¿Por eso no ha venido?”. La escritora llevaba casi tres años muerta. Aguirre ha dicho que en ocasiones no llega a fin de mes, quizá por eso considera nocivo hacer público su patrimonio personal. No se la ha compadecido bastante por ello. Nada remilgada para ponerse el casco. Como las hijas avisadas de esa vieja aristocracia malherida, casó con un ganadero próspero. Photoshop ha hecho todo lo demás por su carisma.


Soraya Sáenz de Santamaría
Una encantadora chica de Valladolid, de esa Castilla idealizada de campesinos místicos y maridos calderonianos, secretaria de política autonómica del PP que tiene por delante una prometedora carrera política. The chubbiest. Ha definido la España que vivimos como un potaje con muchas espinas donde los garbanzos son balines. Ni el genial Julio Camba llevó tan lejos su saña por esta legumbre traída a España por los cartagineses. A pesar de que es capaz de hablar del modelo de Estado con ese anonadante look de pija y su forma de hablar con una patata en la boca, me resulta muy simpática. Con esto pretendo dar argumentos a quienes me llamen machista por no saber ver más allá de la imagen personal. Además su weltanschauung personal debe de ser muy chunga. Dicen que va a luchar por el puesto de portavoz. A ver si hay suerte y nos ahorramos la caspa de algún remilgado. A mí me tendría delante de los telediarios escuchándola denunciar la deriva marxistizante del PSOE.


Cayetana Álvarez de Toledo
Achtung! Quietos paraos todos, porque esta señorita se enfregntó a Fedeguico a cuento del 11-M . Está en política perdiendo dinero, como lo oyen, y Pedro J. dijo de ella que no se puede confiar en las rubias. Cayetana (AKA la galga afgana) ha despertado un culto parasexual en blogs y foros, y sus seguidores se cuentan por miles. Millana, coautora de este blog, le adjudica las perlas como emblema. Adorna su discurso liberaloide con acento argentino. Pensamos que hay un grave desarreglo en las proporciones de su cuello, aunque no estamos exentos de caer bajo el influjo de su melosa dicción, es decir, nunca se puede decir que uno no beberá de según qué ponzoñosas aguas. Mucho cuidado con las leptosomáticas. Sacan fuerza de no se sabe dónde.


Isabel Tocino
Ella sola merecería un post, de tanto como ha significado en la política española más reciente. Era la candidata de Fraga para sucederlo, y casi estuvo a punto de conseguir la presidencia del partido en 1989. Fue la primera Ministra de Medio Ambiente, cuando Maruja Torres la hizo responsable del agujero de la capa de ozono merced a las lacas que empleaba para su peinado. Ministra de lo verde con visón y opusdeísta, se vistió de pastora para apoyar la trashumancia y ejerció el cargo con discreción. Qué poco que ver con las gritonas ultras de ahora, cuánta añoranza… Ya no las hacen así.
Una vez, en los pasillos del congreso, Julio Anguita fue sorprendido volviendo la cabeza mientras pasaba a su lado la Tocino, embutida en unos pantalones ajustados de cuero negro. Fue cuando el califa dijo que “será muy de derechas la señora, pero un monumento es un monumento". Bien dicho.


María Dolores de Cospedal
Tiene unos rasgos ásperos de superviviente a lo Linda Hamilton que me la hacen muy simpática, y se nota que se respeta a sí misma. Una de esas guardianas de esencias de discurso duro con un paradójico currículum personal: está divorciada y es ¡madre soltera! ¡Y por inseminación artificial! El arzobispo de Toledo la ha atizado bien por ello, aunque ella ha aguantado como lo que es: una campeona, discípula de Acebes y Aguirre, lo que no le ha impedido aplaudir el divorcio exprés. A ver si un día me explica cómo puede parecerle “fascista” alguien como Zapatero, el sedoso caudillo del socialismo español.


Ana Palacio Vallelersundi
Dijo a propósito de la guerra de Irak: “Las bolsas han subido y el petróleo ha bajado. Ya los ciudadanos pagan unos céntimos menos por la gasolina y el gasóleo. Eso son datos”. Otra de las que tuvieron recompensa en el Banco Mundial tras recibir la patada en el 2004. El propio Sarkozy la fichó como experta en economía, aunque sus predicciones sobre el precio del petróleo se averiasen prontito. Nunca España estuvo mejor representada que con esa melena alucinante tipo peluca dieciochesca. Eso también son datos.


Mónica Lorente
Una rareza regionalista dentro de las filas del zaplanismo y alcaldesa de Orihuela por mayoría absolutísima (¡qué diría Miguel Hernández!). Una de esas sorpresas telegénicas, metida en un lío a cuento de la adjudicación de la gestión de las basuras, que ha debido gran parte de su éxito a la captación del voto guiri, quienes seguro que seducidos por esa sonrisa de dentífrico le han obsequiado con su voto. Va de súperguapa y eso mola. Con todos esos dientes de más.


Ana Mato
La que dice que los niños andaluces son prácticamente analfabetos. ¿Existe una ontología de lo pijo?


Mª Dolores Jiménez
La concejal del PP de Lepe que tuvo la osadía de despelotarse en la Interviú, luego de lo cual dijo que ella era un mujer “de izquierdas”. El resultado fue tan admirable que la propia Esperanza Aguirre manifestó su deseo de posar desnuda “si estuviera en condiciones para ello”. Fue tal el interés que despertó el reportaje que el ayuntamiento recibió un aluvión de llamadas telefónicas de medios de todo el mundo. Como las llamadas se producían durante su horario de trabajo, puso al telefonista del ayuntamiento lepero a la tarea de atender a los medios. El telefonista-manager dijo: “Yo soy invidente, pero me han dicho que está muy guapa, que tiene muy buen cuerpo y que las fotos han quedado muy bien”. Como en los chistes. Y es que María Dolores lo dejó bien claro: “gracias a Interviú he encontrado lo que llevaba buscando desde hace mucho tiempo: la erótica del poder”.

miércoles, 12 de marzo de 2008

Bajarse del coche

Hoy vamos a ponernos un poco orteguianos y a dar una alarmada voz, un alarido arcano, ante el penoso espectáculo de las masas en rebeldía y sus consecuencias. La democracia trajo consigo un montón de delitos contra el buen gusto. No vamos a hablar de las colas kilométricas que se forman para ver la exposición de Modigliani, colas alimentadas de gente ignorante que se complace delante de vagas formas antropomórficas que no entienden, sin entrar ya en la asombrosa mediocridad de este pintor. Pero como esto no es un post sobre Modigliani, vamos a lo nuestro, a la denuncia misoneísta.

Es de lamentar la desaparición de carruajes elegantes como calesas, landós y simones, en beneficio de los automóviles, otra novedad introducida por la guerra, cuyos excedentes se incorporaban al uso civil, por no mencionar la conquista social del turismo extendido a las clases medias por los fascismos. La democracia de las formas, que espantaría a Madame de Sevigny, ha hecho todo lo demás. Como ya no hay ningún varón galante esperando a que su dama baje de la calesa y los abrepuertas son molestos rufianes a la caza de propinas, y como por otra parte la longitud de las faldas ha ido menguando en proporción directa de la inteligencia de sus propietarias -unido todo ello al obsceno SPAM físico que sufrimos en las calles, donde todo el mundo se esfuerza por enseñar su muñón o su lorza-, no podía por menos de pasar que las tías, ricas o plebeyas, se permitan apearse de los coches enseñando toa la raja.

Hacemos desde aquí un llamamiento a las señoras para que bajen de los coches con decoro y elegancia. Que no es tan difícil. Está bien dejar algo a la imaginación ¿no?

Deja ya de enseñar la concha, Britney: es cansino.

Christina Aguilera enseña panocha a los latinos del ghetto.

Mariah, tan redonda y devorable, inasequible a la vulgaridad biomanán.

Dita Von Teese, porque la vulva no está reñida con la sofisticación.

El siempre bien recortado parterre de Paris.

Los lunares son chic, bien lo sabe Paris.

martes, 11 de marzo de 2008

El final de Gaspi

Al final Gaspi lo consiguió: erradicar la “izquierda” del “arco parlamentario”. Arrollado por su propio tsunami de estupidez, su ecosocialismo de diseño, su seguidismo de las consignas sociatas –que no aspiraban más que a quitárselo de encima para alimentarse de su electorado–, su falta de coherencia y su acomodación a la democracia existente. Se esfumó la posibilidad de ser ministro, ahora puedes corretear cuanto desees por Second Life, o formar un gobierno virtual en resistencia como Andrés Manuel López Obrador cuando perdió las últimas elecciones en México. Lastimero y victimista hasta el final. Anda y que te ondulen con la permanén.

Vean aquí el peligroso mensaje “revolucionario” de las izquierdas:



De asamblea en asamblea hasta la derrota final. Está bien que la izquierda vuelva a las catacumbas. Que salga de las termas de Calígula a donde la condujo este mostrenco y baje a las minas de Germinal con los de siempre.

domingo, 2 de marzo de 2008

Mónica Naranjo, aria de amor

Hola soy Millana e igual soy también muy malpensada pero ante todo soy fan de Mónica Naranjo, he estado años esperando a que saque el nuevo single, ahora que he escuchado y leído la letra atentamente me encuentro en estado de shock. Le veo un tufo filonazi de caer de espaldas pero igual soy mal pensada y retorcida. Además de que suspendí Historia en la FP. Yo voy a dar mis torpes razones y luego ustedes leen la letra , escuchan el tema, sacan las suyas y me dicen que opinan.
Torpes razones: Su look es gótico a lo Diamanda Galas, el single se llama Europa, y este es el estribillo:
Aria de amor una quimera, una canción, que la victoria es grande y Europa... grande ay ay ay...
Pero no solo eso, dice también que "mientras aplauden tras el telón, en el ocaso muere el viejo Dios", dice que "era la diva de aquella nación", habla de grandes ilusiones y victorias, de la decadencia y la solución final, banderas, cruces, calaveras, símbolos de quimeras, de bombas que son águilas de terror, de que la vieja Europa muere en el ocaso, de que la derrota es grande y grande es el destino hoy.
Yo no digo que sea Death in June, ni Sol Invictus, si no es casualidad es un golpe de marketing encantador, igual como lo ha grabado en Londres ha contratado como asesor al viejo Malcolm McLaren.
Aqui pongo la letra completa y un tubo con la canción y letra, pero os recomiendo que lo escucheis en su web, asi tiene mas visitas y vende mas discos, que yo sigo siendo fan devota.



Yo era la rosa dorada del sol,
lluvia del vino, burbuja de amor.
y mi palacio fue la juventud.
Cuando cantaba yo, soñabas tu.

Tuve la gloria,tuve tu devoción,
y me sentí querida,
mimada por la vida,
ciega de delirante ilusión.

Aria de amor
mientras aplauden tras el telón,
en el ocaso muere el viejo Dios.

Aria de amor
una quimera, una canción,
que la victoria es grande
y Europa grande, ay,
grande el destino es hoy

Yo era la vida de aquella nación,
grandes teatros llenaba mi voz.
En el palacio tan hermoso ayer
la soledad y marmol fue después.

La decadencia, la solución final.
En tres mil banderas, cruces y calaveras,
símbolos de quimeras,
te perdí.

Aria de amor
mientras aplauden tras el telón,
en el ocaso mueres vieja Europa.
Sola, ay, loca y hundida.

Aber waumn ists so dunkel hier?
Warum diese dunkel hiet?
Ios sono disperata
Je suis saoule; je souis saoule d'amour..!!!

Oigo las bombas, águilas de terror.
Y sueño en la basura
que vuelve tu figura
y me refugio en el alcohol.

Aria de amor
una quimera una canción,
que la derrota es grande
y Europa grande, ay,
y grandes al fin tu y yo.

Mónica Naranjo, entre Eva Brown y Norma Desmond.